MARIA TERESA FIERRO PAGE

MARIA TERESA FIERRO PAGE, Chilena, arquitecta titulada en la Universidad Católica de Valparaíso, actualmente postula a Doctora en Desarrollo Urbano Sustentable en la Universidad Politécnica de Madrid, con la tesis “Plan Serena: vigencia y obsolescencia”. Es académica media jornada de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de La Serena e imparte clases en las asignaturas de Taller de Arquitectura, Taller de Título y Medio Ambiente Urbano.

El objetivo general de éste último ramo es promover la toma de conciencia por parte del alumno, de la relevancia que las decisiones propias en el ámbito de la gestión medioambiental y urbana, producen efectos importantes en la ciudad y por tanto en el hábitat de todo ser vivo, que importan tanto a la generación presente como a las futuras.

Los inicios de la vida laboral fueron en la ciudad de Ovalle, realizando tanto proyectos urbanos como privados y de desarrollo rural. Posteriormente se trasladó a la ciudad de La Serena donde se desempeñó primero como Asesora Urbanista y luego como Directora de Obras, participando en la elaboración de importantes estudios y proyectos de desarrollo comunal. Tales como la consolidación de la Avenida del Mar; Cambio de Uso de Suelo, Subdivisión y Loteo de San Joaquín; Saneamiento de Títulos y dotación de Casetas Sanitarias en Las Compañías; Estudio del Plan Regulador de La Serena; diseño de mobiliario urbano para La Serena (primer premio Bienal de Arquitectura de 1989); y, Sede Social comunidad rural Las Rojas entre otros.

Se trasladó a Santiago, inició estudios de post grado en la Pontificia Universidad Católica de Santiago, permitiéndole hacer Ayudantía de Taller en pre y post grado. A la vez aceptar ser profesora guía de título de alumnos de Arquitectura de la Universidad Andrés Bello. Se desempeñó como Arquitecto en la Corporación de Desarrollo de Santiago (comuna de Santiago), en el área de Comités de Adelanto de Barrios, realizando Planes de Gestión de Adelanto centrado en la ejecución proyectos de espacio público y fomento a la inversión privada, con el concurso de los Comités de Adelanto, la Municipalidad y la empresa privada, realizando a la vez diversos estudios de Planes de Referencia de Inversiones y Planes Maestros de Desarrollo de distintos Barrios de la comuna.

De regreso en La Serena, al mismo tiempo que inicia la docencia en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de La Serena, se reintegra a La Municipalidad como arquitecta tiempo parcial, en el Programa Mejorando su Casa, dependiente de la Dirección de Desarrollo Comunitario, llegando a las personas de más escasos recursos a reparar sus viviendas, con un equipo de maestros y materiales donados por las empresas constructoras. Viviendas que sistemáticamente todos los inviernos se llovían; y, que la municipalidad concurría en ayuda en cada emergencia, por problemas cuyo origen estaba en la autoconstrucción de ésta y la más de las veces no en el techo mismo. Terminado el programa dirige los proyectos de espacio público del centro histórico en especial el Paseo del Cabildo: los paseos semi peatonales de calle Prat y Cordobés en el centro de La Serena.

Como académica de la Escuela de Arquitectura asumió la responsabilidad de ser profesora guía del grupo Travesía Usmagama, trabajo solidario de un grupo de más de 25 alumnos de distintos niveles, que buscó apoyar a la comunidad de Usmagama y rescatar el patrimonio destruido por el terremoto de junio del 2005, pueblo precordillerano de la región de Tarapacá de origen Aymará que ha mantenido parte sustancial de su patrimonio físico y de sus costumbres. Fue un trabajo de gestión, investigación, colaboración, relación con las distintas autoridades, con la comunidad, levantamiento de terreno, registro y proyectual que ha permitido tener y mantener la memoria viva, aportar al colectivo, poner en alto nombre a nuestra casa de estudios y por sobre todo dar a nuestros alumnos un [que hacer] sustentado en los valores del territorio, de la lugaridad, de la tradición ancestral, del conocimiento de la tierra y del medio ambiente, respetando su cultura y su conocimiento, rescatando su saber hacer casi inconsciente, por un saber hacer conciente de los valores del medio en que se insertan y como aquello que perduro por más de 500 años, hoy podemos reconstruirlo (al menos) para los próximos 500 años.